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Categoria: Poblaciones Lugar: Comillas Nº Lecturas: 23213 |
Descripción: La villa de Comillas se caracteriza por su arquitectura. Es en Comillas en donde podemos ver obras de arquitectos tales como Gaudí, Martorell, Llimona, Doménech i Muntaner, Cascante, todos ellos llegados a la villa de mano del gran mecenas comillano, Antonio López y López, y posteriormente gracias a su hijo Claudio y Eusebio Guell. La villa merece un recorrido pausado, admirando todos sus grandes edificios, comenzando por la Universidad Pontificia de Comillas. La universidad, hoy en proyecto de ser un campus universitario para el estudio del castellano, se sitúa en lo alto de la Cardosa, dominando sobre el mar y la villa, en un lugar privilegiado. Los planos fueron obra de Martorell, siendo los diseños interiores de Doménech i Muntaner. Se trata de un edificio de grandes dimensiones, en estilo modernista neomudejar, que fue comenzado en 1883 e inaugurado en 1892. En este primer año de clase, cursaron 54 alumnos, entrando con 12-14 años y saliendo con 24 para cantar misa. Fueron pasando los años, y con ello, la universidad fue creciendo en alumnado y en prestigio, así como en edificios, ya que para albergar a los nuevos seminaristas, casi 500, era necesario aumentar el conjunto con varias edificaciones anexas. Tras una larga historia, la universidad se traslada finalmente a Madrid, entre el 60 y el 68, cerrándose totalmente en el 77. No se puede visitar su interior, pero se recomienda subir hasta el recinto para poder contemplar las puertas de acceso en las que tenemos las virtudes y las desidias en bronce, así como divisar la costa desde el antiguo campo de juego de los seminaristas. Frente a la universidad encontramos el magnifico Palacio de Sobrellano (barrio en el que se encuentra). Este palacio es una magnifica obra neogótica, diseñada por el arquitecto Martorell, construido entre 1881 y 1888. En el palacio se puede visitar la primera planta, en la que encontramos mobiliario de la época, de la casa Vidal. Cabe destacar las chimeneas en el interior y las balconadas en el exterior. Es una visita totalmente recomendable de la que estamos seguros que saldrán encantados, y los guías que enseñan el palacio, les acercarán un poco más a la vida del Marques de Comillas y su legado monumental. Junto al palacio tenemos la Capilla-Panteón, construida en 1881 para albergar los restos del primogénito del marques y su hermana Maria Luisa, ambos fallecidos a muy temprana edad. En esta “mini catedral” podemos ver los mausoleos de la familia, obras de autores tales como Llimona, los hermanos Vallmitjana o Navarro Santa Fe, además del mobiliario diseñado por Gaudí. Muy próximo a la Capilla tenemos el Capricho de Gaudí, capricho del concuñado del 1º Marques (el hermano de la esposa de su hermano), Máximo Díaz de Quijano. Se trata de un edificio totalmente sorprendente, en el que descubriremos una de las pocas obras del gran Gaudí fuera de Cataluña, donde destaca el azulejado exterior, la torreta y la estatua exterior del autor del Capricho. Hoy en día es un restaurante japonés. Descendiendo hacia el centro, nos encontramos con la Casa Ocejo, comprada por el Marques de Comillas a su vuelta de Cuba, en la que se alojó el Rey Alfonso XII durante su veraneo en la villa en el 81 y 82. En sus jardines Gaudí instaló un kiosco chinesco y ahí se hicieron grandes bailes y orquestas durante este veraneo regio. En el centro de la villa encontramos la iglesia del pueblo, con una bonita leyenda que la relaciona con la antigua iglesia gótica del pueblo, actual cementerio de la villa. Cuenta la leyenda que un domingo de misa, una señora de la villa se sentó en uno de los primeros bancos de la iglesia, destinado a la nobleza, y que cuando llegó el noble para sentarse y la vio allí la increpó que ese no era su sitio, haciendo a la señora retirarse del sitio. En ese momento llegó el alcalde y la dijo que no se preocupara, que en la casa de Dios eran todos iguales y que iban a levantar ese día un templo en el que no hubiera distinción. Y así fue, ese día se comenzó a construir la actual iglesia, en la que todos colaboraron y de la que todos están orgullosos. De este modo quedó abandonada la antigua iglesia gótica (sg XV), y en cuyas ruinas, hoy podemos ver el cementerio de la villa, remodelado por Doménech i Montaner para albergar el Ángel Guardián, obra de Llimona, que fue diseñada para el mausoleo del hermano del 1º Marques, Claudio, pero que por sus tremendas dimensiones se colocó en el ábside de esta antigua iglesia. Frente al cementerio tenemos la estatua del Marques de Comillas, sufragada mediante suscripción popular para agradecer a Antonio su gran ayuda en la villa. Cerca del parque encontramos la casa de los duques de Almodóvar del Rio, que sorprenderá al, suponemos ya enamorado de la villa, visitante. Otras obras que podemos disfrutar en la villa son: La puerta de los pajaritos (cerca del polideportivo de la villa), copia de un diseño de Gaudí para un amigo suyo. Esta puerta tiene tres aperturas, una para vehículos, otra para personas, y la tercera es un curioso agujerito, para el paso de los pajaritos. En el centro tenemos la fuente tres caños, construida en agradecimiento a Joaquin del Piélago, yerno del Marques, por haber realizado la traida de aguas a la villa. Se trata de un diseño de Doménech i Montaner, en la que destaca su profusa ornamentación, basada en ángeles y elementos vegetales. En uno de los laterales de la fuente encontramos el actual ayuntamiento, en cuyos bajos encontrará el visitante la oficina de turismo. Disfruten de una villa que les embriagará con su arquitectura modernista. |
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