Ruta de los Valles Pasiegos
La ruta de los Valles Pasiegos les adentrará en la Cantabria profunda, habitada
por los pasiegos, gentes con una cultura muy diferenciada del resto de Cantabria,
que hacen de esta comarca un verdadero ejemplo de etnografía y modo de vida
trashumante. Esta ruta parte de Torrelavega, cogiendo la nacional dirección
Bilbao.
Comenzaremos visitando la colegiata de Castañeda, un bello ejemplo del románico
de Cantabria. Es más antigua que la colegiata de Santillana del Mar, ya que
en su origen fue un monasterio, y pese a que ha sufrido diversas modificaciones
a lo largo de los siglos, sigue siendo un magnífico templo. Retrocedemos hasta
Vargas, para ir en dirección Puente Viesgo, nuestra próxima parada: en esta
localidad tenemos uno de los mejores balnearios de la región, así como las
cuevas de Monte Castillo (cuyos 25 niveles estratigráficos alcanzan una altura
de casi 20 metros): La Pasiega, Las Monedas, Las Chimeneas y otras muchas,
conforman este conjunto. Tras la visita a las cuevas, continuaremos nuestro
viaje en dirección al puerto del Escudo. Haremos un pequeño alto en el camino
para que el visitante pueda recrearse contemplando un espléndido conjunto
de casonas y palacios blasonados alineados en torno al antiguo camino real
que conduce a Burgos. La localidad de Alceda, donde hoy encontramos el balneario,
fue ya conocida en época romana por sus aguas curativas. En torno al balneario,
encontramos numerosas muestras de la arquitectura popular cántabra, con casonas,
escudos y grandiosas portaladas, así como un tranquilo parque en el que disfrutar
de unos momentos de relax. Seguiremos pues nuestro camino, tomando el desvío
hacia la Vega de Pas. Un desvío a pocos km, nos conduce hasta San Pedro del
Romeral, una de las tres villas pasiegas, en cuyas laderas se diseminan pequeñas
cabañas. Estas cabañas se construyen para ir moviendo los ganados de pasto
en pasto, hasta llegar a las zonas altas en verano y las bajas en invierno,
lo que se denomina muda. Es curioso que en esta comarca todavía queden restos
de esta actividad trashumante, de la que podemos aprender mucho hablando con
algún lugareño.
Les animamos a que hagan un poco de senderismo en este marco natural de belleza
incomparable, que estamos seguros no les decepcionará. Una vez visitado el
pueblo, retomamos nuestro camino hacia Vega de Pas, donde tenemos el museo
de las Tres Villas Pasiegas, y un núcleo urbano interesante, en el que se
encuentran las cabañas vividoras de estos ganaderos trashumantes. Continuamos
hacia Selaya, atravesando el puerto de la Braguía, con espectaculares vistas,
donde podremos ver el palacio de Doñadío, un interesante rollo heráldico y
el santuario de la virgen de Valvanuz, patrona del valle. Un poco más adelante
nos topamos con la localidad de Villacarriedo, en la que les animamos a acercarse
hasta el palacio de Soñanes, una espectacular obra barroca, en la que se ha
cuidado hasta el último detalle. Desde aquí seguiremos en dirección a Sarón,
pasando por Santa Maria de Cayón, donde podremos ver un buen conjunto de iglesias
románicas. Desde aquí tenemos la posibilidad de pasar la tarde, o lo que nos
quede de día, en el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, o bien encaminar
nuestros pasos hacia Pámanes, donde se encuentra el palacio de Elsedo, una
fabulosa obra del barroco montañés.
En el palacio de Elsedo tenemos el museo de arte contemporáneo, en el que
encontrará el visitante un gran número de obras de artistas cántabros. Un
poco más adelante tenemos la localidad de Liérganes, en la que les recomendamos
hacer un pequeño alto, para disfrutar de unos churros con chocolate, unos
sacristanes (dulce típico) o un paseo entre sus magnificas casonas, la mayoría
blasonadas. En Lierganes se cuenta la leyenda del hombre-pez, que como todas
las leyendas tienen algo de cierto, ya que se cuenta que Francisco de la Vega
se internó mar adentro en la ría de Bilbao, siendo encontrado por unos pescadores
años más tarde en Cádiz, y que al hablarle solo balbuceaba Lierganes. Otro
de los puntos de importancia de la localidad de Liérganes es su balneario.
Una vez visitado el pueblo, podemos volver hacia Pámanes para coger la carretera
hacia Solares, que nos conducirá hasta la autovía del Cantábrico.
Escogiendo la opción de Cabárceno, nos internaremos en un extraordinario parque
de la naturaleza en el que podremos ver en poco más de 20 km de recorrido,
animales de los 5 continentes. Se trata de unas antiguas minas de origen romano,
en la que su color rojizo hace de este paisaje kárstico un lugar especial,
en el que disfrutarán tanto niños como adultos.